"Revolución Mexicana"
La Revolución Mexicana fue un conflicto armado, iniciado el 20 de noviembre de 1910 con un levantamiento encabezado por Francisco I. Madero contra el presidente autócrata Porfirio Díaz. Se caracterizó por varios movimientos socialistas, liberales, anarquistas, populistas y agrarios. Aunque en principio era una lucha contra el orden establecido, con el tiempo se transformó en una guerra civil; suele ser considerada como el acontecimiento político y social más importante del siglo XX en México.
Antecedentes
Porfirio Díaz, un mestizo oaxaqueño que se destacó en los ejércitos liberales combatiendo contra grupos conservadores y que participó en la Intervención Francesa, había asumido la presidencia desde 1876 tras el triunfo de la rebelión de Tuxtepec,y para el final de su séptimo mandato, en 1910, había mantenido una dictadura de 34 años. Durante los últimos años de su gobierno Díaz gozó de poca credibilidad y sus opositores se iban incrementando debido a que se padecieron diversas crisis simultáneas en todos los ámbitos: social, político, económico y cultural:
Antecedentes económicos
Durante la Colonia muchos pueblos pudieron conservar algunas propiedades comunales, llamadas de forma genérica «ejidos». La Ley Lerdo de 1856 declaró baldías las propiedades corporativas, particularmente las de la Iglesia y las comunidades indígenas. Entre 1889 y 1890parcelables. Los nuevos propietarios, no acostumbrados a la propiedad privada, fueron estafados por particulares o funcionarios. Como resultado mucha de la población indígena se vio sin posesión de tierras y tuvo que emplearse en las haciendas cercanas. Otra serie de leyes de deslinde de los años 1863, 1883 y 1894, en las que una parcela sin su respectivo título podía considerarse como terreno baldío, propició que aquellos que tuvieran los recursos necesarios se hicieran con grandes porciones de tierra. Para 1910 menos del 1% de las familias en México poseían o controlaban cerca del 85% de las tierras cultivables. Los pueblos, donde se albergaba el 51% de la población rural, contaban con tan sólo pequeñas porciones de tierra y la mayor parte de ella dependían de las haciendas vecinas. Además, las leyes y la situación nacional favorecía a los hacendados, pues eran los únicos con acceso a créditos y a proyectos de irrigación por ejemplo. Por su parte, los pequeños pueblos y agricultores independientes se veían obligados a pagar altísimos impuestos. Esta situación afectó grandemente a la economía agrícola, pues las haciendas tenías grandes porciones sin cultivar y eran menos productivas que las propiedades menores.el gobierno de Díaz dispuso que las tierras comunales se hicieran
Antecedentes sociales
Durante el gobierno de Díaz existían numerosos latifundios, y el 80% de la población mexicana dependía del salario rural. Además, las tiendas de raya consistían en una práctica común en estos lugares, en los que se otorgaban los salarios de los trabajadores en mercancía. Mediante este sistema se lograba que los trabajadores alcanzaran tal cantidad de crédito, que quedaban endeudados de por vida.Este sistema, junto con prácticas que eran cotidianas como la contratación por engaño o la adjudicación de una deuda inexistente, es conocido como «enganchxe», sistema que involucraba elementos coercitivos, extraeconómicos y extralegales.La penosa situación de muchos campesinos y grupos indígenas en vísperas de la revolución fue ampliamente denunciado en el libro México bárbaro de J. K. Turner.
Antecedentes culturales
Desde principios de siglo comenzó a cuestionarse el positivismo, ideología que mantenía el grupo en el poder, lo que llevó al descrédito del darwinismo social. Fue entonces cuando la mayoría mestiza comenzó a reclamar mayor participación en la toma de decisiones, además de que el grupo de los «científicos» dejó de ser visto como congénitamente superior o el único capaz de dirigir el gobierno
Antecedentes políticos
El sistema político del gobierno de Díaz sufrió una severa crisis debido al envejecimiento del presidente y su camarilla, conocidos comúnmente como «científicos», lo que lo volvió un sistema excluyente al que no tenían acceso las nuevas generaciones.Por otro lado, el sistema político de Díaz se había basado en el equilibrio de poderes entre su grupo cercano y los seguidores de Bernardo Reyes, conocidos como «reyistas», pero debido a la avanzada edad del presidente, la cuestión de la sucesión presidencial cobró más importancia. Así, los científicos redujeron el poder político de los reyistas, quienes pasaron entonces a ser miembros de oposición.Esta decisión además ocasionó concentración de poder político y económico en varias regiones, tales como Chihuahua, Morelos y Yucatán, lo que ocasionó descontento.
Causas
-El envejecimiento del sistema y la inmovilidad del gabinete porfirista: Se refiere no sólo a la prolongada permanencia de Porfirio Díaz en la presidencia de la República, sino también de sus secretarios de Estado, de gobernadores de los Estados y demás funcionarios públicos que se habían enquistado en el poder con todas las prerrogativas y privilegios que les ofrecía la dictadura. Para darnos una idea el ministro más joven tenía 60 años de edad y por lo menos, 20 años en el puesto.
-El régimen dictatorial personalista perfecto: El Presidente, el gobernador y el jefe político son tres clases de funcionarios que representan todo el poder en el país; en México no hay más que un solo poder gubernamental: el ejecutivo. Los otros dos poderes sólo figuran de nombre y ya no existe en el país ni un solo puesto de elección popular; todos son ocupados por nombramiento expedito por alguna de las tres clases de funcionarios del ejecutivo mencionado. Estos controlan la situación en sus totalidad, sus palabras son leyes en sus propias juridiscciones: el presidente domina en los 29 estados y dos territorios de la República; el gobernador en sus Estado; el jefe político en su distrito. Ninguno de los tres es responsable de sus actos ante el pueblo.
-El incumplimiento de las declaraciones en la entrevista "Díaz-Creelman". En esta entrevista el dictador Porfirio de la Cruz Díaz Mori, en 1908, manifiesta al periodista norteamericano J. Creelman, entre otras cosas, que ya no volvería a ser candidato a la presidencia en 1910, que Méxicodemocracia, que vería con buenos ojos la aparición de partidos políticos de oposición, que ya ha había una clase media que era el motor de la sociedad; en suma, hizo declaraciones que pusieron en actividad a aquellos sectores de la sociedad mexicana que querían participar de la vida política del país y que hasta el momento no podían hacerlo o si algunos lo hacían era para seguirle el juego al gobierno de Díaz.
-El fraude electoral de 1910 contra Madero: Como candidato a la presidencia, Madero inició su campaña proselitista, que al principio, el gobierno de Díaz no le tomó importancia, pero a medida que la popularidad del candidato se fue incrementando, empezó a preocupar a la dictadura y pasó a tomar cartas en el asunto, mandó encarcelar a Madero acusándolo de incitar al pueblo a la violencia, pero logra huir hacia San Antonio Texas, Estados Unidos, donde redacta el Plan de San Luis en donde declara nulas las elecciones y hace un llamado al pueblo a levantarse en armas a partir de las seis de la tarde del 20 de noviembre de 1910.
-La difusión de las ideas del magonismo: Las ideas revolucionarias de los hermanos Flores Magón que hacían un llamado al pueblo a tomar las armas contra la dictadura desde antes de 1910, fueron abriendo las mentes y las conciencias de campesinos, pero fundamentalmente de los obreros de las fábricas, a través del periódicoRegeneración y del Manifiesto del Partido Liberal Mexicano en 1906.
-La crisis económica de 1908: Este año cayó la producción de maíz y los precios de otros productos. La balanza comercial fue negativa al bajar las exportaciones e importaciones. Esto trajo como resultado el deterioro del nivel de vida de amplios sectores de la población lo que aumentó el descontento social.
-Descontento de la clase media emprendedora. La situación financiera estaba totalmente acaparada por el grupo más cercano a Díaz, los "científicos" que destinaban los créditos a financiar sus propios proyectos. Por otro lado los terratenientes o latifundistas, al tener sus tiendas de raya, a través de la cual les pagaban el mísero salario a sus trabajadores, obstaculizaba el desarrollo del capitalismo al limitar el intercambio dinero-mercancías. Esto no era nada favorecedor para la clase media que aspiraba a crear negocios o a que crecieran los que ya tenían.
- Descontentos de los campesinos: Los campesinos mexicanos trabajaban sus propias tierras como jornaleros, porque éstas les habían sido arrebatadas por la política agraria de Porfirio Díaz para beneficiar a los aristócratas o a los que le habían apoyado para llegar al poder y permanecer en él. Las compañías deslindadoras que se crearon para denunciar tierras vírgenes, catastrarlas y hacerlas productivas, optaron por lo más fácil, arrebatar las tierras a las comunidades indígenas, argumentando que no tenían dueño.
-La sobreexplotación del trabajo asalariado en minas, fábricas y haciendas.- Si ciertamente durante el porfiriato se dio un gran crecimiento económico, éste fue posible a la explotación del pueblo trabajador y a la explotación inmoderada de los recursos naturales. Los peones en las haciendas trabajaban de sol a sol, las deudas con la hacienda, injustas, se heredaban de padre a hijo, les pagaban un raquítico salario y además sufrían constantes humillaciones y vejaciones por parte de los hacendados que eran totalmente inmunes por cuanto delito cometían. En las fábricas de los extranjeros, los obreros trabajaban largas jornadas de trabajo (12 a 14 horas diarias), con mísero salario, sin indemnizaciones, pensiones ni ninguna prestación social de la que ahora gozan los trabajadores. Trabajaban mujeres embarazadas, menores de edad, en fin era una explotación cercana a la esclavitud, aunque ésta, según Kenneth Turner, en su obraMéxico Bárbaro, se encontraba, hacia finales del porfiriato en su más amplia y cruel expresión, principalmente en los valles henequeneros del Valle de Yucatán.
Plan de San Luis y sus repercusiones
La Revolución Mexicana inició con la proclamación del Plan de San Luis, fechado el 5 de octubre de 1910. En este plan, Madero hacía un llamado al pueblo a levantarse en armas para el 20 de noviembre, declara nulas las elecciones presidenciales de 1910 por considerarlas fraudulentas, se proclama presidente provisional, consagra el principio de sufragio efectivo, no reelección, así como también promete restituir a los campesinos las tierras que les habían sido arrebatadas por los hacendados a raíz de la cruel política agraria del porfiriato. Pronto se desató el movimiento armado, primero en Chihuahua, Durango, después en Morelos y así por toda la República para luchar contra el gobierno porfirista. Ante el avance de la revolución maderista, Porfirio Díaz intentó hacer algunas reformas a la Constitución, pero entrarían en vigor hasta que terminara su periodo presidencial (1916), también el viejo dictador tuvo que reconformar su gabinete por la renuncia de algunos de sus integrantes; evidentemente que tales acciones no contuvieron a los revolucionarios, el río caudaloso de la historia era ya incontenible y en éste, la caída de la vieja dictadura. La toma de Ciudad Juárez el 10 de mayo de 1911 por Francisco Villa y Pascual Orozco fue determinante para que el gobierno del general Díaz enviara representantes para terminar con la revolución y lograr una negociaciónmuy favorable, no precisamente para Díaz, pero si para sus colaboradores que permanecerían en el poder. A esta negociación, pacto o tratado se le conoce como el Tratado o Acuerdo de Ciudad Juárez firmado el 21 de mayo de 1911.
Acuerdos de Ciudad Juárez y sus contradicciones.
(revolución no aprovechada)
Astutamente, el gobierno porfirista, al verse perdido ante la ola revolucionaria maderista, negocia su derrota para triunfar. Al relacionar y comparar los puntos del Plan de San Luis y de los Acuerdos de Ciudad Juárez, se observan en éstos grandes diferencias y contradicciones. Primero, en los Acuerdos de Ciudad Juárez se acepta la renuncia de P. Díaz y Ramón Corral como presidente y vicepresidente de la República, respectivamente; esto quiere decir que se estaban reconociendo sus cargos, mientras que en el Plan de San Luis se desconocían porque habían llegado a ellos en forma fraudulenta. Segundo, en los Acuerdos de Ciudad Juárez se acepta que la presidencia recaiga en Francisco León de la Barra, miembro del gabinete porfirista, el cual convocaría a elecciones presidenciales; tenemos aquí otra violación al Plan de San Luis porque según éste, Francisco I. Madero asumiría la presidencia provisional, sin embargo dejaba ésta en manos de los porfiristas, otro gran error de Madero. Tercero, se declaraba el licenciamiento de las fuerzas armadas, porque según estos negociadores la revolución había acabado, Díaz se retiraba del poder y ahora todo sería paz y tranquilidad, sin embargo en este tratado no se hacía ninguna mención de la restitución de las tierras que se habían prometido en el Plan de San Luis, por lo tanto los campesinos se sintieron traicionados, no depusieron las armas por la simple y sencilla razón de que no les habían entregado sus tierras.
El propósito de los Acuerdos de Ciudad Juárez, como lo dice Rosendo Bolívar Meza fue "… dar por concluida la revolución y realizar el licenciamiento de las tropas revolucionarias, es decir, desarmar a las masas campesinas y restablecer el orden jurídico burgués, sin embargo, no hacían mención sobre el problema de la tierra, ni sobre ningún otro de los puntos mencionados en el Plan de San Luis…"5. Los operadores de los Acuerdos de Ciudad Juárez creyeron que terminaba la revolución, bueno, la de ellos sí, que era eminentemente política, que buscaba sólo cambios y reacomodos en el poder, pero en el horizonte mexicano, en el campo, en las ciudades y en todas partes de la República iniciaría la revolución social, la que demandaba mejores condiciones de vida y de trabajo para obreros y campesinos; por lo tanto, era evidente que el movimiento popular, social y sobre todo agrario, seguiría su lucha, principalmente con Emiliano zapata y Francisco Villa.
Batalla en la ciudad de Juarez, Mayo de 1911
El Plan de Ayala, programa eminentemente agrario y social.
Emiliano Zapata junto con sus más cercanos colaboradores, entre ellos su hermano Eufemio y su compadre Otilio Montaño, redactaron el Plan de Ayala el 25 de noviembre de 1911, teniendo como principal justificación el incumplimiento que Madero había hecho a los campesinos de restituirles las tierras. Se consideraba a Madero traidor, por lo tanto, se desconocía su gobierno y se demandaba fundamentalmente la devolución de las tierras a los campesinos que se las habían arrebatado.
Los acuerdos de Ciudad Juárez no convencieron a los zapatistas, por lo tanto, no entregaron las armas, ellos querían la tierra, su medio fundamental de subsistencia, no entendían para nada acerca de la democracia y la democratización de la vida política del país, seguramente pensaban que con la democracia no se come y con la tierra sí, querían una solución inmediata a su problema agrario, pero Madero pensaba solucionarlo gradualmente, al no estar totalmente convencido de expropiar los latifundios que estaban en manos de poderosos terratenientes.
La Decena Trágica y sus responsables
A este acuerdo se le conoce como el Pacto de la Embajada. Tras la renuncia de Madero, asume la presidencia provisional, de acuerdo a la Constitución, el Secretario de Relaciones Exteriores, Pedro Lascuraín, pero sólo el tiempo necesario (menos de una hora), para nombrar Secretario de Gobernación a Victoriano Huerta, renunciar a la presidencia y así abrirle paso a la presidencia de la República, por el hecho de estar vacantes la presidencia, la vicepresidencia y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Así, manchado de sangre y de manera "legal", Victoriano Huerta usurpa la presidencia de la República. Pero los revolucionarios se agruparían contra esta usurpación e ilegalidad y se daría inicio a la etapa constitucionalista encabezada por Venustiano Carranza, entonces Gobernador de Coahuila.
El Plan de Guadalupe
En busca de la legalidad. Reagrupación de diferentes tendencias revolucionarias.
Con la llegada a la presidencia de Victoriano Huerta de forma ilegal y manchado de sangre como consecuencia de la decena trágica, Carranza rompe relaciones con este usurpador y encabeza el Plan de Guadalupe, fechado el 26 de marzo de 1913, que a la letra dice:
-Primero: Se desconoce al general Victoriano Huerta como Presidente de la República.
-Segundo: Se desconoce también a los Poderes Legislativo y Judicial de la Federación.
-Tercero: Se desconoce a los gobiernos de los estados que aún reconozcan a los poderes federales que forman la actual administración, treinta días después de publicado este plan.
-Cuarto: Para la organización del ejército encargado de hacer cumplir nuestros propósitos, nombramos como Primer jefe del Ejército, que se denominará "Constitucionalista", al ciudadano Venustiano carranza, gobernador del estado de Coahuila.
-Quinto: Al ocupar el Ejército Constitucionalista la ciudad de México, se encargará interinamente del Poder Ejecutivo el ciudadano Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército, o quien le hubiera sustituido en el mando.
-Sexto: El Presidente interino de la República convocará a elecciones generales tan luego como se haya consolidado la paz, entregando el poder al ciudadano que hubiese sido electo.
-Séptimo: El ciudadano que funja como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista en los estados cuyos gobiernos hubieren reconocido al de Huerta, asumirá el cargo de gobernador provisional, y convocará a elecciones locales, después de que hayan tomado posesión de sus cargos los ciudadanos que hubiesen sido electos para desempeñar los poderes de la Federación, como lo previene la base anterior.
Revolución Maderista (1910-1911)
El punto de partida del proceso revolucionario fueron las declaraciones realizadas por el presidente Díaz al periodista estadounidense Creelman en 1908, en las que afirmaba que el pueblo mexicano ya estaba maduro para la democracia y que él no deseaba continuar en el poder. Comenzó en el país una intensa actividad política y ese mismo año apareció el libro La sucesión presidencial en 1910, escrito por Francisco Ignacio Madero, que se convirtió en el manifiesto político de los grupos de oposición a la dictadura: las clases medias, los campesinos y los obreros, contrarios a la reelección de Díaz para un nuevo mandato presidencial, pero también opuestos a las costumbres aristocráticas y al afrancesamiento dominante, a la política económica del colonialismo capitalista y a la falta de libertades políticas bajo el régimen dictatorial.
Presidencia de Madero (1911-1913)
El gobierno procedió al desarme de las fuerzas revolucionarias, pero los zapatistas se negaron a ello, exigiendo garantías de que serían atendidas sus demandas en favor de una solución para el problema agrario. El general Victoriano Huerta combatió a los zapatistas del estado de Morelos en los meses de julio y agosto de 1911, los derrotó en Cuautla y los obligó a refugiarse en las montañas de Puebla. Sin embargo, en las elecciones presidenciales resultó elegido Madero, que tomó posesión de su cargo el 6 de noviembre de 1911, pero que no logró alcanzar un acuerdo con Zapata ni con otros líderes agrarios por su falta de sensibilidad para resolver los problemas sociales planteados por el campesinado.
El 25 de noviembre Zapata proclamó el Plan de Ayala, en el que se proponía el reparto de tierras y la continuación de la lucha revolucionaria. Orozco, tras ser nombrado por los agraristas jefe supremo de la revolución, se sublevó en Chihuahua en marzo de 1912, y otro tanto hicieron los generales Bernardo Reyes y Félix Díaz en Nuevo León y Veracruz respectivamente. El Ejército federal, al mando de Prudencio Robles y Victoriano Huerta, reprimió con dureza los levantamientos, estableciendo campos de concentración, quemando aldeas y ejecutando a numerosos campesinos. En la ciudad de México tuvo lugar en febrero de 1913 la que se denominó ‘Decena trágica’, enfrentamiento entre los insurrectos y las tropas del general Huerta, que causó alrededor de 2.000 muertos y 6.000 heridos. Con la insólita mediación del embajador estadounidense, Henry Lane Wilson, el general Huerta llegó a un acuerdo con el general Díaz, destituyó a Madero y se autoproclamó presidente el 18 de febrero de 1913. Cuatro días después el presidente Madero y el vicepresidente Pino Suárez fueron asesinados por órdenes de Huerta.
La Revolución Constitucionalista (1913-1914)
El gobierno de Huerta no fue reconocido por el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, quien el 26 de marzo de 1913 proclamó el Plan de Guadalupe, bandera de la revolución constitucionalista, por el que se declaraba continuador de la obra de Madero y procedía a la formación del Ejército constitucionalista, al que no tardaron en sumarse el coronel Álvaro Obregón en Sonora, y Pancho Villa en el norte, mientras Zapata volvía a dominar la situación en el sur y este del país. La oposición a Huerta en la capital se realizó a través de la Casa del Obrero Mundial, de tendencia anarquista y defensora de las clases obreras urbanas, pero cercana a los planteamientos agrarios del movimiento zapatista, al que dotaron de una ideología más definida, y del lema "Tierra y Libertad", que los alejaba tanto de Huerta como de Carranza. Las tropas constitucionalistas, formadas por campesinos y gentes del pueblo, derrotaron al Ejército federal por todo el territorio nacional: Villa ocupó Chihuahua y Durango con la División del Norte; Obregón venció en Sonora, Sinaloa y Jalisco con el Cuerpo de Ejército del Noroeste; y Estados Unidos, tomando partido por los oponentes a Huerta, hizo desembarcar su infantería de Marina en Veracruz el 21 de abril de 1914. Después del triunfo constitucionalista en Zacatecas el 24 de junio de ese mismo año y la ocupación de Querétaro, Guanajuato y Guadalajara, Huerta presentó la dimisión el 15 de julio siguiente y salió del país. En el Tratado de Teoloyucan se acordó la disolución del Ejército federal y la entrada de los constitucionalistas en la capital, que se produjo el 15 de agosto de 1914.
El Triunfo De Carranza (1914-1919)
Pronto surgieron diferencias entre los revolucionarios, divididos en tres grupos: los villistas, que ofrecían un programa político y social poco definido; los zapatistas, que mantenían los principios formulados en el Plan de Ayala; y los carrancistas, vinculados a la burguesía y deseosos de preservar los beneficios obtenidos por los generales, empresarios y abogados adictos a Carranza. En la Convención de Aguascalientes, en noviembre de 1914, se acordó el cese de Carranza como jefe del Ejército constitucionalista y de Villa como comandante de la División del Norte, así como el nombramiento de Eulalio Gutiérrez como presidente provisional. Carranza se trasladó a Veracruz, Gutiérrez llevó el gobierno a San Luis Potosí y la ciudad de México quedó en poder de Villa y Zapata, cuya colaboración inicial terminó un mes más tarde con la salida de ambos de la capital y la reanudación de las hostilidades.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)
Es una organización armada mexicana de carácter político-militar. Su inspiración política es el marxismo y el socialismo científico, y su estructura militar es la guerrilla. Su objetivo es a «subvertir el orden para hacer la revolución socialista y crear una sociedad más justa» (indigenismo).



























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